San Bernardo
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En el año 1942 San Bernardo eran tierras de la Familia Duhau, una franja paralela al mar no del todo apta para pastoreo de ganado por no poseer buenos pastos ni aguadas.
Aún no existía en el país ideas claras de todo lo que la proximidad del mar significaría para el recreo del hombre a muy corto plazo. Solo unos pocos lo descubrieron. Fueron pioneros del progreso que lucharon con la naturaleza hasta domarla. En San Bernardo no se utilizaron sino unas pocas máquinas; fe en el futuro y esfuerzo personal fueron los elementos más importantes. Y el resultado fue el éxito.

Juan Carlos Chiozza tenía claro su propósito. Quería forestar, pavimentar, urbanizar. Construir un balneario que fuera el orgullo de la Costa Argentina. Antes de intentarlo, habló con sus hermanos y amigos. Les contó su proyecto, lo compartieron; y el 20 de Noviembre de 1942 firmó con los nueve socios, (entre hermanos y amigos) el contrato social de la "Compañía Inmobiliaria del Este Argentino SRL".
El 20 de Diciembre del mismo año firmó ante el escribano Demaría, como gerente y en representación de C.I.D.E.A, la escritura de compra de una fracción de campo compuesta de 191 has. En el entonces Partido de General Lavalle.
Esta fracción estaba ubicada en el sudeste del establecimiento ganadero "San Bernardo", limitando al sur con el pueblo de Mar de Ajó Norte y por el norte y el oeste con el citado establecimiento propiedad de los señores Juan Enrique, María, María Faustina, Carlos, Luis y Alberto Duhau.

EL ORIGEN DEL NOMBRE: dos vertientes...

  1. En cuanto al nombre del balneario, el tema se conversó en una de las primeras reuniones de socios. Hubo diversas propuestas pero finalmente de decidió que por ser parte de la estancia San Bernardo - llamada en memoria de su fundador Don Bernardo Duhau - y por ser éste un hermoso nombre con arraigo en el lugar.

  2. Nuestros pioneros eligieron muy bien el nombre del Santo que protegiera los destinos de esta Villa turística. San Bernardo, el Abad de Claravel, demuestra con su vida dedicada con fortaleza a defender la causa de Jesucristo en una época que como el siglo doce lo cuenta, es de fortalecimiento de la Fe Cristiana en el Mundo Europeo, y es también la prédica de la segunda cruzada en defensa de los Santos Lugares.
    Nuestro personaje nace en el año 1090, en una familia con siete hermanos, todos ellos beatificados en el transcurrir del tiempo. Sus padres los formaron como modelos de virtudes en un tiempo donde reinaba la corrupción.
    Bernardo era viril, dulce a la vez, alto flexible, blonda cabellera, ojos grandes y azules que reflejaban pureza de ángel, cutis fino y rosado... muy buen mozo. En su interior, afable simpático, de inteligencia penetrante, bondadoso y transparente corazón.

    San Bernardo, finalmente, supo hermanar en aquellos difíciles momentos, el rezo y la contemplación, con el trabajo de caridad, sermones y escritos en busca de la paz para las almas... Un poco cierto en este siglo, bajo las luces de neón, la búsqueda inalcanzable de miles de almas por las playas de nuestro pueblo.


PRIMEROS PASOS
Al mismo tiempo que se cumplían los requisitos legales se preparaban las distintas herramientas de trabajo y especialmente las maquinarias.
Un día primaveral de 1943, una caravana formada por dos camiones, tres tractores a oruga, carros aguateros y otros de transportes generales partió de Dock Sud tardando tres días en llegar a San Bernardo. La velocidad a la que podían avanzar no era de diez o doce kilómetros por hora. De noche hacían campamento sobre la banquina, encendían fuegos, comían y mateaban, conversando de lo porvenir.

LA CEREMONIA
Aunque en marcha desde meses antes los trabajos, en diciembre se decidió solemnizar con un acto público cívico-religioso. Su iniciación, lo que puede llamarse la ceremonia de fundación del balneario. Para hacer la celebración más significativa se gestionó y obtuvo la promesa de asistencia del Arzobispo de La Plata a cuya jurisdicción eclesiástica pertenecía el Partido de General Lavalle y que veía con interés y simpatía la obra que se le invitaba a bendecir.

Se fijó el martes 4 de Enero de 1944 para la celebración del acto, remitiéndose notas a varios órganos de prensa, entre ellos, "La Prensa", "La Nación", "La Razón", "El Mundo", "Noticias Gráficas", "El Argentino", "El Día de La Plata", etc. con el fin de informar sobre el acontecimiento considerándolo- como los hechos lo demuestran-, de interés general.

¿…QUE QUIEREN HACER ESOS LOCOS EN ESOS ARENALES?
La llegada del Arzobispo a Mar de Ajó se había previsto para las once de la mañana, pero el tiempo no acompañaba a los fundadores. Una lluvia torrencial y persistente azotó desde temprano la zona poniendo en peligro la realización del programa preparado.
Como la hora pasaba y sin noticias y considerando las condiciones de la ruta en aquellos tiempos, temían que el viaje se hubiese cancelado. Algunos impacientes salieron al encuentro del viajero y lo encontraron en el camino conducido por Mario Pedro Chiozza, que gracias a su pericia automovilística y a su vehículo especialmente equipado con doble tracción, había salvado la situación.
Pero no traía a Monseñor Chimento, sino a su auxiliar, el Obispo Monseñor Geminiano Esorto. Antes de encontrarse con el Dr. Pedro Podestá en el arzobispado de La Plata, donde éste gestionaba justamente la presencia del arzobispo en la ceremonia, había exclamado; ¿Qué quieren esos locos en esos arenales?.

Era que conocía muy bien la zona por haberla recorrido cobrando piezas de caza. Así, a la altura de General Conesa se encontró con los que habían salido a buscarlo, tras luchar contra el barro y la lluvia, asomando la cabeza por la ventanilla del Ford "A", reía abiertamente. Finalmente iba él también a participar de los sueños de esos locos.

PERSONALIDADES
La ceremonia se llevó a cabo en los salones del hotel "La Margarita", de Mar de Ajó, donde se sirvió el almuerzo ofrecido por C.I.D.E.A
Algunos de los invitados eran:

  • Sr. Aldo Estévez, Comisionado Municipal de General Lavalle.
  • Sr. Luis Cataldi, Delegado Municipal de Mar de Ajó.
  • Sra. Eva R. Oro de Young, Directora de la Escuela Nacional de Mar de Ajó.
  • Sr. Pbro. Luis Viladot, cura y vicario de General Lavalle.
  • Sr. M. Martín, Jefe de Telégrafos de Mar de Ajó.
  • Sr. Capitán de Fragata Raúl G. Aliaga, Presidente de la Asociación de Fomento del Turismo de Mar de Ajó
  • Sr. Augusto Todó, Presidente de la Asociación de Socorros Mutuos de Mar de Ajó.-

Y AL ATARDECER........ A LA PLAYA
Al atardecer se dirigieron a San Bernardo y junto al mar se llevó a cabo el acto de bendición. Sobre la playa, en el lugar donde hoy se abre la Avenida San Bernardo se había levantado un estrado adornado con los colores patrios en el que se ubicaron las autoridades. En su proximidad se habían reunido las maquinarias y herramientas de trabajo. Desde allí, Monseñor Esorto, pronunció las oraciones del ritual, bendiciendo a las personas, los lugares y los elementos de trabajo destinados a la creación del futuro "San Bernardo."

Desde ese momento se mantiene la tradición, y en las Fiestas Patronales del Santo San Bernardo, el Obispo de la hoy diócesis de Chascomús a la cual pertenecemos comparte con la feligresía una fiesta donde la expresión de fe se mezcla con la alegría popular en un clásico desfile por las calles de la ciudad finalizando con un asado en la Asociación de Fomento. En este año 2000 , Carlos Malfa , flamante Obispo seguramente participará del evento.

¿COMO LLEGABAN A LA COSTA?
El modo de viajar de Buenos Aires a San Bernardo en esos años era por la ruta N° 2 hasta Dolores y desde allí por la ruta N° 11 hasta Mar de Ajó y San Bernardo. Este ultimo tramo sobre todo en invierno, se hacía largo y difícil si el tiempo no colaboraba con los viajeros, porque a partir de Villa Roch el camino era de tierra gredosa que lo convertía en un lodazal apenas llovía.
Una de las opciones era dirigirse a Ostende o Pinamar por el lado de General Madariaga y desde allí por la costa, pasando por el Faro Punta Médanos hasta San Bernardo.

Por otra parte, si se elegía la ruta N° 11 , ésta estaba intransitable en sus peores tramos, entre General Lavalle y Mar de Ajó, así que los viajeros tenían que dirigirse a Santa Teresita y desde allí a San Bernardo por la playa. Incluso los cuatro kilómetros que hay desde Mar de Ajó a San Bernardo, solo pudieron hacerse por una calle interna- Jorge Newbery - desde el año 1962, debido a que no se llegaba a un acuerdo con el A.C.A (Automóvil Club Argentino), para que cediera el terreno frente a donde hoy posee su campamento.-
Así, ante la falta de caminos la playa fue la gran solución de los viajeros, al mismo tiempo aliada y enemiga.

El "puerta a puerta" de la década del ´60
"Gamarri Hermanos", con un vehículo especial tipo camioneta, que era material en desuso de la segunda guerra mundial, hacían viajes a San Bernardo con la peculiaridad que "recogían a los pasajeros en su domicilio de Buenos Aires y los dejaban en la puerta de su casa de veraneo, por lo cual esta manera de viajar era ideal para una familia con niños pequeños".
El primer transporte de ómnibus desde Mar de Ajó hasta San Bernardo estuvo a cargo de un hermano del señor Daniel Reguera, pionero de la zona, fallecido en un accidente automovilistico.

LLEGA EL ASFALTO
En 1944 y continuando su tarea urbanizadora, la Compañía decidió pavimentar las calles de San Bernardo. La legislación vigente en la Provincia de Buenos Aires establecía que en todo fraccionamiento la documentación sobre pavimentaciones debía ser aprobada por la "Dirección de Pavimentación". La Compañía se acogió a esta ultima alternativa y se presentó ante ésta dirección solicitando el asesoramiento correspondiente.
La Compañía manifestó su interés en la construcción de las calzadas en hormigón de los tipos vigentes en 1944. Pero los caminos de accesos eran intransitables para poder llegar con los elementos necesarios para tal obra. Por diferentes motivos, además de lo expuesto anteriormente es que en Abril de 1946- justamente en la Semana Santa- se da comienzo a las obras de pavimentación del balneario y con ello éste pasó a ser el primero de la zona que contó con calles pavimentadas y además con un tipo de pavimento que por primera vez se ejecutaba en el país, existiendo como antecedente solamente un camino en el estado de Oklahoma, en Estados Unidos. Consistía en un articulado especial para que el agua de lluvia filtre hacia las napas.

En cuanto al ancho de las calzadas, no hubo imprevisión, como aparentemente pareciera en la actualidad, sino que para esa época y de acuerdo a la idea que se tenía de lo que San Bernardo debía ser, un balneario parque sin edificios torre, el ancho era suficiente. Por otra parte al no construirse las veredas en todo su ancho, en cualquier momento era factible ensanchar las calzadas.
Sin embargo, la Comuna obligó posteriormente a completar las veredas y construir los cordones tipo ciudad, provocando muy serios perjuicios pues la falta de absorción de las aguas pluviales, reduce las capas de agua dulce, salificándose, como actualmente sucede en algunos sectores céntricos.

En el proyecto de pavimentación se previó un correcto escurrimiento de aguas pluviales tanto para calles que se pavimentaban como para las que se pavimentarían en el futuro de manera tal que no fuera necesario construir obras complementarias de desagües como alcantarillas y cañerías, por cuanto estos tipos de obras a corto plazo se iban a obturar a causa de la arena. O sea que todo el desagüe se desarrollaba en forma superficial con una calle por medio nivelada mas baja para que las dos a sus costados desaguaran en ella. Así, aquellas calles niveladas más bajas que portaban agua al mar debían estar siempre despejadas y libres de medanos para cumplir eficazmente su función.

AUN PERDURA
En cuanto a la estructura, merece mencionar que desde el año 1946, luego de haber soportado un intenso tránsito no solo de vehículos livianos sino también de pesados, la base de la calle Chiozza sigue en buen estado.
Solo recibió, en 1975, un recubrimiento asfáltico por cuenta de la Provincia. También permanecen los pavimentos originales construidos por la Compañía en las calles: González, las dos diagonales, Esquiú, Gutiérrez y Hernandarias. En la Avda. San Bernardo se efectuaron trabajos de conservación de carpeta; en las bajadas al mar desde Chiozza se remplazó la carpeta y la avenida Mitre desde Andrade a Gutiérrez fue recientemente pavimentada en razón de la destrucción producida por las raíces de los árboles.

Y LA SOMBRA AVANZO
Con vértigo, llegó a San Bernardo la era de los edificios. A partir de 1968 la construcción toma un giro que cambia el estilo del balneario. Ya no es un lugar residencial. Ese aspecto se mantiene en las calles interiores, pero sobre la costanera, la calle Chiozza y las transversales entre ellas se construyen varios edificios en propiedad horizontal.
Luego, en 1974, la fisonomía de San Bernardo ya no es la misma. La estructura de forestación y pavimentos produce un gran impulso en la construcción y ésta ya no se detendrá hasta la actualidad.
De un verano a otro todo es nuevo, porque donde sólo había médanos y yuyales, se levantan uno junto a otro los edificios.

ANECDOTAS

  • "... El mar no perdona, recuerdo una vez que hubo que atar un micro Río de la Plata al muelle de Mar del Tuyú, porque se lo llevaba el agua". (Juan Parra).

  • "... No sólo la crecida del mar, también la bajamar acarreaba problemas. Aproximadamente en 1949 Juan Cociffe y el Sr. Milone, contratistas de pavimentos en La Lucila iban una noche desde Mar de Ajó a Costa Azul y era tal la bajante del mar y la oscuridad de la noche que se llevaron por delante lo que sobresalía del barco "La Margarita". El choque tuvo como consecuencia una herida en la cabeza del Sr. Milone, que suturó el Dr. Rengart. Cuando Milone le escribió a su señora, en Italia, que viajando en jeep había chocado con un barco la mujer estaba deseando llagar a la Argentina para conocer el increíble país donde un jeep podía llegar a chocar con un barco" (Aldo Graziani)

  • "... Nos bañábamos una familia por cuadra"... (Otillia de Martini)

SAN BERNARDO
A la memoria de Juan Carlos Chiozza;
A los demás fundadores de ese pueblo.

Suma de cielo, mar y playa hermosa,
en uno como alarde de belleza,
y coronando la naturaleza,
la obra del Hombre surge victoriosa.

La arboleda magnífica, armoniosa,
que al borde misma de la playa empieza;
las amplias calles de sin par limpieza,
y una paz que al espíritu reposa.

Flota como una gracia en el ambiente,
que con su magia hace cordial la gente,
porque las almas no se sientan solas...

Pueblo hermoso y feliz, que eres llamado
a muy altos destinos, arrullado
por la canción eterna de las olas...

Juan Burghi   
San Bernardo, Febrero 9 de 1957