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Misterios y "ecos" del mar....

HISTORIA DE NAUFRAGIOS... en el Municipio de La Costa - Provincia de Buenos Aires - Argentina

LA MARGARETHA

El Margaretha era un buque de bandera alemana de 572 toneladas, 138 pies de eslora (alrededor de 45.50 metros) manga 29.5 pies (aproximadamente 10 metros) y calado de 17.5 pies (aproximadamente 6 metros) Fue botado en Alemania el 12 de Julio de 1873.

Imagen de la nave "J.H. Ramien", de igual aspecto que Margaretha.
Gentileza del Dr. Peter M. Pawlik, (Bremen-Alemania) publicado en "La Fantasía del Naufragio", libro de Adriana Pisani.

Porque en todo naufragio hay algo de fantasía, de magia misteriosa que no sé porque suerte de deseo insaciable el mar se empeña en atesorar... Y hay fantasía en los relatos que se enredan en historias apenas suspendidas en el presente. .. hay un misterio en la verdadera historia que se añeja empecinadamente entre los pliegues de arena y caracoles, aquí nomás sobre la bajada de la Avenida Costanera y Libertador San Martín, en la ciudad de Mar de Ajó, Prov. De Buenos Aires, donde se hunde en nuestro olvido el Margaretha y se reaviva la pasión de quien no descansaría en su tierra natal. Solo el Capitán Johann H. Ramien lo supo, y sólo él regresa a consolar a sus marineros todos los principios de Noviembre.

NUESTRAS TIERRAS VÍRGENES
Aquí en nuestra Patria, Bartolomé Mitre era Presidente, su gobierno (1862) implicó la reunificación del país bajo la égida de un gobierno claramente favorable hacia los inversores extranjeros, mientras que, en 1880 un papel equivalente tuvo la asunción del General Julio Argentino Roca que culminó la consolidación del Estado nacional.
Así el ingreso de Capitales aumentó bruscamente, Europa miraba con ansiedad el crecimiento vertiginoso, de todas éstas playas latinoamericanas. Hacían punta los ingleses, pero la competencia de libre comercio movilizó a los franceses, belgas, y alemanes.
Actividades agropecuarias, los primeros tendidos de Vías Férreas, los faros, companías de tierras e hipotecarias, empréstitos, los primeros proyectos sobre puertos conectados al tendido del ferrocarril para apurar la salida de la barata materia prima.
Allá entre 1865 a 1885 Johann Jurgens y Heinrich Ramien fabricaban aceleradamente embarcaciones de carga. En este lapso histórico construyeron treinta naves entre ellas el Margaretha.

ARMADORES Y CAPITANES
Dice Adriana Pisan en su libro no editado sobre armadores y capitanes: Los Barcos bautizados oscilaban entre las 631 toneladas, por ejemplo, el que llevaba el nombre de Ramien hasta mas de 1.000 toneladas el "Highflyer".
Se hace un pormenorizado análisis de los capitanes de las treinta embarcaciones que surcaban los mares hacia nuestras playas.
El Capitán Ramien nació el 14 de Noviembre de 1810 en el hogar formado por Johann Hinrich Ramien y su tercera esposa Becke Margarethe Reiners.
Este matrimonio tuvo tres hijos, Johann, llamado igual que su abuelo y que fue el Capitán del Margaretha. El abuelo falleció el 14 de Abril de 1880, cinco meses antes de la trágica historia que continuaremos relatando.

EL ULTIMO RAMIEN
Así este Capitán Ramien de la Margaretha fue el último propietario del astillero y dueño de la nave encallada en 1879, a escasos metros de donde comienza la Avenida del Libertador en Mar de Ajó.
Nuestro hombre había nacido el 17 de Abril de 1840 en Alemania y falleció a los cuarenta y cuatro años de edad, el 13 de Marzo de 1885 llevándose el secreto de los sucesos acaecidos en las playas de "La Margarita", hoy el centro de la ciudad marajense.

UNA MUJER LONGEVA... Y SILENCIOSA
Su amada esposa que lo aguardaba en las oficinas del Astillero en la ciudad de Elsfleth un pequeño puerto, como el actual de General Lavalle aquí, en la orilla izquierda del río Weser – en Alemania.
Falleció a los 84 años de edad en la misma ciudad

Margaretha Pundt había nacido el 4 de Marzo de 1847 y murió el 16 de Mayo de 1931, guardando silencio de lo que sucedió en estas lejanas tierras hóstiles donde por idioma o cultura no comprendieron el dolor de un Capitán cuando pierde su embarcación y se obsesiona por cumplir con lo que había quedado en el olvido, comentando sus relaciones con el Sub Delegado de la Marina de Ajó dependiente de la Capitanía General.

"LLEGO EL CHASQUE CON PAPELES...."
En nuestro caso, el inversionista - armador era generalmente quien se transformaba en el conductor y responsable de la Nave.
El Capitán Johann Ramien y su esposa Margaretha Pundt inspiradora en su nombre de pila del nombre de la nave de carga.

El joven y ambicioso armador y naviero Capitán Ramien fue quién lo llevó a surcar los mares encontrando el naufragio que lo inscribió en la leyenda; luego de realizar viajes hacia América del Norte, y entre los puertos de Argentina y Brasil entregando mercancías.

Las cargas eran valiosas porque el mercado crecía incesantemente por estos lugares. Una de las dificultades que enfrentaban decididamente los tripulantes y el personal de mando era la inexistencia de faros en las Costas Argentinas.
Sólo las cartas náuticas orientaban a Ramien en este, su último viaje en la Primavera de 1879.

Recién para el 9 de julio de 1893 el Faro de Punta Médanos alumbrará el camino de los navíos. La empresa francesa "F. Barbier" lo construye, luego de haberlo recibido y trasportado desde el Puerto de Buenos Aires en 1890 totalmente desarmado hasta Punta Médanos. Las legislaturas Provinciales, con las autoridades de la Armada Nacional y el Servicio de Hidrografía Naval dejan inaugurado en las soledades de "Cabo San Antonio" hoy Punta Médanos, el Faro que en el primer momento se alimentaba a kerosén .

LA ACTIVIDAD EN NUESTRAS COSTAS
Cuando el Margaretha navegaba por nuestro frente marítimo, sus pasajeros y tripulantes conocían las actividades que en estas tierras sin puertos y con tanta riqueza se desarrollaban.
Las ovejas se las contaba sólo cuando se las vendía o se las entregaba a algún puestero, en esos momentos agarrándolas una por una podía saberse cuántos animales constituían una majada.
Había pasado la tragedia de la sarna por la estancia de "Los Yngleses", y los puesteros soportaron con valentía las inundaciones que ingresaban por la Ría de Ajó. Estaban recién sobreponiéndose, cuando Ramien pasó en su primer viaje por estas playas de la inundación del ´77, y tendrían que soportar las del 83´, 84´ y finalmente la de 1889, tiempo después del varamiento del Margaretha frente a nuestras playas.

Los copiosos aguaceros desencadenados por los vientos del sudeste encontraban una muy lenta salida de los campos del Departamento de Ajó, por medio de un rosario de bañados y lagunas que justamente vuelcan su caudal al Río Ajó (luego las compuertas y canales lo harán desaparecer)
Los baqueanos unían los puestos por medio de un bote atado a un caballo, quien trataba de andar montado, nunca se salvaba de mojar sus ropas.
Cuando Ramien pasó por la Rinconada de Ajó en las vecindades del Cabo San Antonio, las cortaderas con sus penachos altos, le daban una fisonomía particular al lugar. Ya habían pasado los desertores de Rosas por esos escondites.
En las zonas altas, sobre médanos majestuosos que han sido cubiertos por una capa importante de humus, el suelo estaba, muchas veces, formando pequeños bosquecillos de especies indígenas: Tala, Coronillo, y "Sombra de Toro".

Manuel Cobo, Federico y Alejandro Leloir, Ezequiel y Matías Ramos Mejía ya habían alambrado, como los Gibson a la altura de Santa Teresita , sus latifundios.
Fueron los primeros en "tirar" tres alambres, y por las zonas aledañas a la costa los potreros se separaban con seis hilos.
Ciento noventa mil lanares había por aquí, una gran producción de materias primas, cueros, plumas de ñandúes, caballadas..... hombres honestos y atorrantes que hacían del tráfico ilegal su labor habitual.

LA TORMENTA
Habían varado y la tripulación fue bajando la carga que podía ser salvada, desesperadamente al amainar la tormenta. Llegaban a la playa, iban colocando los bultos sobre los altos médanos, lo más alejado de la pleamar..." Depositaron los dos pianos, juntos a unas docenas de sillas finamente labradas de madera proveniente de los bosques de abeto alemán.
La soledad y el viento les causaba terror.

Amontonaban las tinajas de aceite de linaza. Los cajones que contenían los toneles kerosén se mezclaron con las cuarenta "cuñetes de fierro con pólvora". Chile esperaba, y seguiría esperando este cargamento quizás especulando que algún aventureros habían aprovechado pirateando su cargamento.
También en las bodegas del Margaretha había "Agua Florida", bolsas de azúcar, tablones, cuatro atados de palas, dos ollas, una asadera, cuatro atados de hilo mojados, un gran tonel de pintura, dos atados de cuero, cuatro cuadernales y dos planchas de cobre..."
La primera noticia sobre el siniestro definitivo, apareció en el Diario "El Nacional", el 29 de Septiembre de 1880 informando que el Sub Delegado de Marina de Ajó, Señor. Francisco Vincent envió telegrama a la capitanía general dando cuenta de que.. " desde ayer se encuentra varado frente al Cabo San Antonio un buque de tres palos llamado Margaretha y cuenta detalles que hacen presumir un crimen.."

" ...LA BARCA ESTA VARADA.... NECESITO CUATRO RIFLES Y DOSCIENTOS TIROS ...."
Intentamos posicionar a nuestro Capitán Johann Ramien, en el contexto histórico de nuestra tierra, la que ahora es Partido de La Costa, ampliamente conocida y visitada por aquellos tiempos por Ornitólogos, científicos, aventureros, piratas y mercantes provenientes de Inglaterra, Alemania, Escocia.
En una primera inmigración que dio excelentes réditos.

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